viernes, agosto 25, 2006
viernes, agosto 18, 2006
SOLEDAD
Ella. Tomó las siluetas, las tajó de tanto frotarlas para ahuyentar el frío y las arrojó al pavimento.
Yo. Recogí los retazos de mi nostalgia y los errores hechos aristas. Caminé aun embriagado del golpe.
Después del estallido ha seguido una tregua llena de violenta afonía. La recuerdo entonces con su rictus de ludo. Volteo. Comparo los mosaicos rotos encajándolos a la fuerza en mi memoria que despierta.
Ella, Soledad. Espera a su próximo hombre, a su nueva sombra mientras me lanza a traición alguna migaja que olvidé recoger.
Lágrimas combaten en la bahía cerrada
El oleaje es un párpado empuñando flagelo
Salpicas arenas botellas palabras
Cierras la arruga con un mordisco y te vas
Mi cuerpo vuelca su peso en la brisa
Como la tarde cuando cae ante el perfil de las algas
Al otro lado del acantilado soy sólo rasgos de sal
Totora encallada que no olvida
La fragilidad de los vientos en tus alas
Licor enterrado
Esperando tu guiño marinero
Los añicos ya no duelen en mis espejos
El oleaje es un párpado empuñando flagelo
Salpicas arenas botellas palabras
Cierras la arruga con un mordisco y te vas
Mi cuerpo vuelca su peso en la brisa
Como la tarde cuando cae ante el perfil de las algas
Al otro lado del acantilado soy sólo rasgos de sal
Totora encallada que no olvida
La fragilidad de los vientos en tus alas
Licor enterrado
Esperando tu guiño marinero
Los añicos ya no duelen en mis espejos
lunes, agosto 14, 2006
PRISMA SOUL
Puedes mirar a través de las lágrimas
La calavera desalineada flotando en picada.
El sonido de su palidez mordiendo tu cielo.
Puedes llorar tierras o flores hacia mí.
Dime,
Cómo es que tú puedes con todo esto
Mientras yo sólo atino a cerrar los ojos
Y pintar un mandoble que no amenaza.
Sábana hinchada donde me proyectas
Ya no me sueñes si no sabes despertar.
Ya no preguntes por quien te escribe el libreto
Ni llames a nuestro nombre común.
Y resbalas entonces en la dimensión.
Con pulido estribillo rozas mi esencia.
Y aunque estas frente a mis ojos
No puedo tenderte mi mano, ni tú me sabes mirar.
La calavera desalineada flotando en picada.
El sonido de su palidez mordiendo tu cielo.
Puedes llorar tierras o flores hacia mí.
Dime,
Cómo es que tú puedes con todo esto
Mientras yo sólo atino a cerrar los ojos
Y pintar un mandoble que no amenaza.
Sábana hinchada donde me proyectas
Ya no me sueñes si no sabes despertar.
Ya no preguntes por quien te escribe el libreto
Ni llames a nuestro nombre común.
Y resbalas entonces en la dimensión.
Con pulido estribillo rozas mi esencia.
Y aunque estas frente a mis ojos
No puedo tenderte mi mano, ni tú me sabes mirar.
martes, agosto 08, 2006
GIRASOL
Te apareces por el borde
Definido en la falda de los reflejos
Y ruedas en la copa de tu circuito vaivén
Siento tus palabras tus caricias
Mi latido estirado
Caracoleas al viento
Con tus cabellos en vainilla
Y tus constelaciones que marean
…
La Noche también se ha marchado
Y yo sigo buscando tus ojos
Definido en la falda de los reflejos
Y ruedas en la copa de tu circuito vaivén
Siento tus palabras tus caricias
Mi latido estirado
Caracoleas al viento
Con tus cabellos en vainilla
Y tus constelaciones que marean
…
La Noche también se ha marchado
Y yo sigo buscando tus ojos
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