viernes, octubre 20, 2006

INSTANTÁNEA

El observar es crear. Veo a tres hombres alrededor de una mesa discutiendo algún asunto importante. Desde mi situación y debido a mi memoria de capricho, les tomo una foto antes de perder la luz del momento y poder dibujarlo después. Yo no soy un buen dibujante, lo admito. Aun así, luego de lanzar un flash que parece perturbarlos, intento esbozar la escena. Mas debido a esa capacidad humana de la incertidumbre y justo cuando empiezo a trazar las primeras siluetas, ellos se levantan y se van arruinando mi boceto el cual intento terminar apelando al recuerdo fugaz retenido segundos antes tras el visor de la cámara fotográfica. Con mucho esfuerzo logro captar algunos ademanes a la espera de que al revelar la fotografía pueda tenerlos estáticos para la eternidad.
En el cuarto de revelados. Mientras espero al encargado saco de mi bolsillo el borrador que hiciera días antes. Tres hombres siguen allí sentados y charlando alrededor de una mesa. Quién se iba a imaginar que en el transcurso de apretar el disparador ellos ya habían decidido dejar mi esquema incompleto. Sin embargo aquí llega el sobre con las fotos dentro. Cancelo y sólo verifico una esquina para crearme expectativa.
En el bar más próximo. Me siento en una mesa solitaria dispuesto a disfrutar en secreto cómplice de la fotografía. Pero antes de develarla me asalta la curiosidad de compararla con mis trazos previos. Grande es mi desconcierto al no encontrar dicho papel que de seguro dejé olvidado por la prisa y la emoción.
Abandono precipitadamente el lugar. Resignado a comparar las imágenes he sacado del sobre la instantánea y lo único que me ha mostrado es la escena de tres hombres despidiéndose.